Guía para familias: Identifica las 5 alertas claves (caídas, nutrición, medicación) que indican que el cuidado en domicilio ya no es seguro para tu familiar.

Tomar la decisión de buscar ayuda para el cuidado de nuestros padres es, quizás, uno de los momentos más difíciles que enfrentamos como hijos. A menudo, el deseo de respetar su independencia nos ciega ante riesgos que, poco a poco, se vuelven peligrosos.
¿Cómo saber si es un simple olvido de la edad o una señal de alerta roja? En Buonavita Chicureo, tras 15 años evaluando a familias, sabemos que la línea entre la autonomía y el riesgo es delgada.
Aquí te explicamos las 5 señales clínicas y domésticas que indican que vivir solo ya no es una opción segura para tu ser querido.
Lo primero es distinguir. Es normal que un adulto mayor camine más lento o se le olvide un nombre. Lo que no es normal es que estas situaciones pongan en riesgo su integridad física.
Si cada vez que suena el teléfono sientes miedo de que sea una emergencia, es probable que tu intuición ya te esté dando la respuesta.
Las caídas son la causa número uno de pérdida de autonomía. Pero ojo: muchos adultos mayores ocultan que se han caído para no preocupar a sus hijos o para evitar que "los saquen de su casa".
¿Qué debes buscar?
Una caída a esta edad puede significar una fractura de cadera, un evento que cambia la vida en segundos. La supervisión 24/7 deja de ser un lujo y pasa a ser una medida preventiva vital.
La nutrición es el combustible del cerebro. Cuando un adulto mayor vive solo, cocinar se vuelve una tarea titánica y peligrosa.
Haz una inspección rápida en su cocina:
La malnutrición acelera la debilidad muscular y la confusión mental. En nuestra residencia, contamos con nutricionistas que aseguran las 4 comidas diarias balanceadas, algo muy difícil de controlar a distancia.
Este es, estadísticamente, el riesgo más grave. Un paciente crónico puede tomar entre 4 a 8 pastillas diarias.
Si encuentras pastillas en el suelo, cajas acumuladas sin abrir, o si tu familiar no recuerda si se tomó la dosis de la mañana, hay un peligro inminente de intoxicación o descompensación de sus patologías de base (hipertensión, diabetes, etc.). La administración de medicamentos debe ser exacta, y eso requiere supervisión profesional.
¿Tu padre, que siempre fue impecable, ahora usa la misma ropa por varios días? ¿Hay olor a orina en la casa o desorden acumulado?
El deterioro en la higiene no es flojera; es incapacidad física (miedo a resbalar en la ducha) o deterioro cognitivo (olvidar los pasos del aseo). Un entorno sucio aumenta el riesgo de infecciones urinarias y respiratorias.
La soledad es silenciosa pero devastadora. Si tu familiar ha dejado de llamar, duerme todo el día, muestra irritabilidad constante o ya no tiene interés en sus hobbies, puede estar cursando una depresión geriátrica.
El aislamiento social acelera el deterioro cognitivo. La vida en comunidad, como la que ofrecemos en el Daycare o la Residencia, reactiva el cerebro a través de la conversación, la risa y la rutina compartida.
Si identificaste dos o más de estas señales, es momento de actuar. No desde la culpa, sino desde la responsabilidad.
Buscar ayuda no significa abandonarlos; significa ofrecerles un entorno donde estén seguros, nutridos y acompañados.
En Buonavita Chicureo realizamos una evaluación clínica sin costo para determinar el nivel de dependencia de tu familiar y orientarte sobre la mejor solución, sea un centro de día o una residencia permanente.