Protocolo de rehabilitación post-operatoria en Buonavita. Importancia de la kinesiología intensiva, manejo del dolor y prevención de escaras en la recuperación.

La fractura de cadera es un punto de inflexión en la vida de un adulto mayor. A menudo marca un "antes y un después". Estadísticamente, es la causa principal de pérdida de autonomía y, lamentablemente, el inicio de la postración si no se maneja correctamente.
Sin embargo, en Buonavita hemos visto cientos de historias de éxito. La fractura no tiene por qué ser el final de la independencia. La clave del éxito se resume en una sola frase: Rehabilitación temprana e intensiva.
Aquí te explicamos nuestro protocolo clínico para poner a nuestros residentes de pie nuevamente.
Tras la cirugía (prótesis total o parcial), el instinto natural del paciente y de la familia es el reposo absoluto ("que no se mueva para que no le duela"). Este es el peor error posible.
En el adulto mayor, cada día en cama significa una pérdida brutal de masa muscular (sarcopenia). Si a eso sumamos el riesgo de neumonía por aspiración y la aparición de escaras (úlceras por presión), la cama se vuelve peligrosa.
Nuestro objetivo es movilizar al paciente tan pronto como el traumatólogo dé el alta quirúrgica, combatiendo el "Síndrome de Desacondicionamiento Físico".
La rehabilitación no ocurre solo 45 minutos al día. En una residencia especializada, la rehabilitación es un estilo de vida.
Nuestro equipo de Kinesiología trabaja en etapas progresivas:
El mayor obstáculo para volver a caminar no siempre es el hueso, sino el cerebro. Existe la kinesiofobia (miedo al movimiento). El paciente piensa: "Si me muevo, me voy a romper de nuevo".
Aquí es donde la Enfermería juega un rol crucial. Administramos la analgesia pautada estratégicamente antes de la sesión de kinesiología. Si el paciente no siente dolor agudo, gana confianza. Si gana confianza, se atreve a dar el paso.
El 50% del éxito es el paciente; el otro 50% es el entorno.Recuperarse en casa es difícil porque el entorno suele ser hostil: alfombras, baños inadaptados, camas muy bajas.
En Buonavita, el entorno es terapéutico:
La diferencia entre contratar un kinesiólogo a domicilio (que va 3 veces por semana) y una residencia, es la intensidad.
Aquí, el estímulo es diario. Kinesiólogos, Terapeutas Ocupacionales y Técnicos trabajan en conjunto para que actividades cotidianas, como ir al comedor o vestirse, sean parte del ejercicio de rehabilitación.
Recuperar la marcha es recuperar la dignidad. No dejes que el miedo los deje en cama.
El tiempo es oro. Contáctanos para evaluar un programa de Rehabilitación Intensiva Temporal o permanente, y ayudémoslo a ponerse de pie otra vez.
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