Detalle de nuestros protocolos nocturnos: Rondas de enfermería, cambios de posición para prevenir escaras, manejo de insomnio y respuesta ante emergencias.

Para muchas familias, la noche es el momento de mayor angustia. Es cuando ocurren las caídas camino al baño, cuando la soledad se siente más fuerte y cuando el teléfono suena con malas noticias.
La pregunta que todos se hacen al evaluar una residencia es: "¿Realmente hay alguien despierto? ¿Qué pasa si mi papá se siente mal a las 3 de la mañana?"
En Buonavita, la noche no es un momento de inactividad; es un turno operativo crítico. Mientras la ciudad duerme, nuestro equipo clínico activa protocolos específicos de monitoreo y seguridad. Te invitamos a conocer qué sucede "tras bambalinas" durante el turno de noche.
La noche presenta riesgos únicos. La oscuridad aumenta el riesgo de caídas, y en pacientes con deterioro cognitivo, puede aparecer el "Síndrome del Ocaso" (desorientación y agitación al caer el sol).
En una casa, el adulto mayor está solo frente a estos riesgos. En nuestra residencia, el entorno está diseñado para proteger: luces de emergencia, barandas en las camas y, lo más importante, supervisión humana constante.
A diferencia de una cuidadora en casa que puede quedarse dormida por cansancio, nuestro equipo trabaja en turnos rotativos para asegurar la vigilia.
Realizamos rondas programadas habitación por habitación. No se trata solo de mirar desde la puerta; entramos a verificar:
Esta vigilancia proactiva nos permite detectar problemas (como fiebre o dificultad respiratoria) antes de que se conviertan en una emergencia grave.
El 70% de las fracturas de cadera ocurren en el trayecto nocturno al baño.En Buonavita, cada cama cuenta con un timbre de llamado al alcance de la mano.
El residente no necesita levantarse solo y a oscuras. Toca el timbre y una técnico acude para asistirlo, llevarlo al baño y acostarlo nuevamente. Este simple protocolo reduce drásticamente la tasa de accidentes.
Para nuestros residentes postrados o con movilidad reducida, la noche es clave para la salud de su piel. Si una persona pasa 8 horas en la misma posición, se generan úlceras por presión.
Nuestro equipo nocturno sigue un reloj de cambios de posición . Cada cierto número de horas, rotamos suavemente al residente y aplicamos ácidos grasos protectores en la piel, asegurando que amanezcan descansados y sin lesiones.
A pesar de toda la prevención, las emergencias médicas existen. La diferencia es la capacidad de respuesta.
En casa: Entras en pánico, llamas a una ambulancia que puede tardar, no sabes qué hacer mientras esperas.En Buonavita:
Saber que hay profesionales despiertos cuidando a quien más quieres no tiene precio.
Nuestro objetivo en el turno de noche es simple: Que nuestros residentes descansen seguros, para que tú puedas volver a dormir tranquilo.
Te invitamos a visitar la residencia y conocer al equipo que cuida el sueño de nuestra gran familia.